Mis últimas palabras
Es una pena haber llegado a este punto, pero no queda otra opción que avanzar. Cuando hablamos de Educación Artística se nos viene a la cabeza, al menos a mí, como esa área que forma parte del grupo olvidado por el sistema educativo que hoy nos engloba. Una asignatura que ayuda a niños y adultos a mejorar y crecer como seres creativos, con imaginación y con sueños que cumplir.
Una vez más tenemos que decir adiós a una asignatura que sabemos que tardará mucho en volver a aparecer, al menos si no ponemos más entusiasmo por nuestra parte, parte humana, ciudadana y docente, que al fin y al cabo es en lo que nos estamos convirtiendo.
Estamos entrando en una era donde los niños cada vez cogen menos un lápiz para dibujar o expresar sus sentimientos. Ahora estamos rodeados de impulsos que nos hacen llevar un ritmo de vida casi frenético, impulsivo, con poco tiempo para relajarnos y dar riendas sueltas a nuestra imaginación.
Por último, me gustaría destacar el alivio que me supone saber que aún queda una pizca de esperanza y que todavía queda gente que aboga por estas materias olvidadas, despreciadas al fin y al cabo.
Sin más, gracias. Gracias porque vosotros, nosotros, somos el núcleo del cambio y sé que daréis, daremos, todo lo que haga falta para enmendar cualquier altibajo que se nos interponga.
Comentarios
Publicar un comentario